jueves, 9 de julio de 2020

Recetas

GYOZAS

Hoy les vengo a señar unas ricas empanaditas chinas con ingredientes simples y con masa de empanadas. 

¿Sabían que estas empanaditas son originarias de china y luego Japón las adoptó a mediados del periodo Showa, reinventandolas a sus gustos con sus propios ingredientes?

Hoy en dia son muy populares entre los japoneses porque se venden ya hechas en los súper o tambien se las puede encontrar en los puestos callejeros. Podríamos decir son entonces parte de sus fast-foods nativos y a eso deben buena parte de su éxito.



Ingredientes:🍥🐷🥟🥟

Tapas de empanada común o de copetin
100g de repollo
1 cebolla de verdeo
2 dientes de ajo
Un trozito de jengibre
400 g de carne de cerdo (molida)
Sal y pimienta a gusto

Procedimiento:🍱🍣🍙

1° paso: picar muy finito el repollo y la cebolla de verdeo, luego rallar el ajo y el jengibre.
2° paso: mezclar la carne de cerdo (previamente molida) con las verduras e integrar bien. Reservar en la heladera.
3° paso: estirar las tapas de empanadas para que queden finas y con un cortador mediano o un vaso cortar: aprox saldrán 3 tapitas para gyozas, si no quieren hacer este paso directamente comprar las de copetin.
4° paso: rellenar las tapitas con el preparado que fue hecho anteriormente ( ojo no le ponerle mucho relleno) sería una o dos cucharitas de té. Una vez colocado el relleno cerrarlas como una empanada pero sin hacer el repulgue.
5° paso: verter aceite en una sartén (fuego medio), una vez que tome temperatura ubicar las gyozas paradas para que se dore la parte de abajo. Cuando estén listas retirar la sartén del fuego, dejar enfriar y luego colocar 1/4 vaso de agua (esto es para que genere vapor y las gyozas se terminen su cocción). Llevar a fuego bajo por 10 minutos o hasta que el agua se consuma.
6° paso: una vez cocinadas servirlas en plato; se sugiere acompañar con salsa de soja! Y ahora sí, a comer!!!!!!


Si les gusto la receta comenten. También se pueden hacer versiones vegetarianas, si quieren la receta avisen y haremos una con ingredientes simples, por supuesto.

Anecdota


PARRILLA IMPROVISADA


Era una de las últimas noches del año y la promesa de "un asadito para el brindis entre amigos" ya estaba quedando muy vieja, casi que parecía uno de esos discursos de campaña política de que se va a hacer y nunca se hace.
Cuestión que dos días antes de la fecha y ya fijada con meses de anticipación y con una larga lista de gastos a lo largo del año, reparar la parrilla de los nonos no era viable: era muy viejita, se descalzó la parrilla propiamente dicha e incluso estaba venido a menos por falta de mantenimiento la chimenea. Todo mal.
Surgió la ineludible pregunta: ¿que hacemos? 
Ahora faltaba solo un día y costear una portátil estaba fuera de presupuesto. Las achuras ya se estaban marinando y no había vuelta atrás. El asado debía hacerse con lo que hubiera.
Y rescatamos en el proceso de limpieza dentro y fuera de la casa ladrillos refractarios, ladrillos huecos, una parrillita de antaño que era para el hogar y 2 que pertenecían a una vieja portátil. Eso estaba resuelto. Pero ¿y como distribuir las brasas? ¿y cómo hacerla?
Llego el gran día y la gente iba llegando. Procuramos atenderles y que se sientan a gusto; para muchos era la primera vez que visitaban nuestra casa. Tabla de madera sobre caballetes, picada y fernet cortesía de amigos, cartas y por supuesto, las infaltables risas y anécdotas.
En paralelo, montamos tal cual habíamos ensayado con anticipación, 2 "pisos" de ladrillos refractarios. En uno, a los lados ubicamos ladrillos huecos para sostener las parrillitas rescatadas. En el otro, bastó con colocar la parrilla de fierro para el hogar.

¿Y EL FUEGUITO?


El fuego lo terminamos haciendo en un rinconcito de la vieja parrilla, pero mi papá sugirió como alternativa, casar una bacha vieja que teníamos como macetero hacia un tiempo y hacer allí mismo la brasa. El diablo sabe más por viejo que por diablo así que acatamos tenerla a un lado, cual fiel compañera, por si las moscas.
¡Nada arde mejor que la madera de un cajón de pollo! Créanme. Y aunque no la rescatamos exactamente de las puertas de una granja o de una carnicería, los muchachos de un vivero de la esquina muy generosamente le emplean a dichos cajones para trasportar almácigos y luego amablemente les desechan, para saciar las pobres almas que cirujean por estos pagos.
Diario y maderas, así arrancan las llamas.
¿Carbón o leña? pregunta un Hamlet criollo, en vez de ser o no ser. Y la verdad, que qué mejor una combinación de ambas costumbres, total saben llevarse de la mano y nunca hay o habrá grieta entre ellas, más bien sociedad. Poco a poco, las brasas van relucieron su hermoso rojo incandescente.

EL PROCESO

De algo había que presumir y como era la primera vez que confiamos en comprar el asado y las achuras a una carnicería nueva, necesitábamos apoyar nuestra confianza en algo más endeble. Ahí entra en aparición un simpático jueguito de tablas de madera curada, parrillitas de mesa y herramientas para el asador. La verdad que de las últimas, solo el fierro era bueno y hasta por ahí porque hoy por hoy al mango si lo he visto, no me acuerdo y el fierro tiene más de ser estaño o plomo. ¡Pero en fin! Ese día nos hizo quedar bien y nos sirvió para coordinar el abastecimiento de un generoso colchón de brasas vivas. 
En el coral de expertos en el metichaje y la opinología tan típicos del asado, dirán que la carne en su amplio espectro debe ser sometida a llamas intensas; otros dirán que el colchón de brasas debiera ser homogéneo en toda su superficie y no destacar por que caliente en exceso; algún atrevido incluso querrá ser innovador y hacer una pila funeraria para más que cocer, alumbrar el asado; luego los más expertos, por hay de la sabiduría de observar, aprender y no hablar tanto sabrán decir y hasta asesorar, (que no es lo mismo que meterse porque al asesor se lo busca, no se invita a si mismo al sitio) que más que colchón es perimetral la disposición del rojo carbón y sútil la distribución sino mínima de las piezas calientes bajo los fierros que sustentan la carne. Vuelta y vuelta, despacio sin marear que tampoco es un espiedo pero procurando que la cara del hueso se haga primero y de lo tierno después nos encargaremos. Así se va haciendo, así se fue asando, así se sirvió. 
Como un desfile de celebridades por la alfombra roja, las carnes se abrieron paso entre los platos. Llegaban no como cualquiera, con una pinza de la parrilla al plato, sino con la elegancia que merece, montados sobre las parrillitas de mesa y su propia guarnición de brasas debajo, cual carrozas para la nobleza. 
No me he olvidado de las achuras. Sucede que merecen mención honorífica en esta casa porque gustan y mucho. No quiero presumir, son mi especialidad. Ya curadas en limón, aborrezco eso de en leche, opte esta vez arriesgarlo todo y en vez de servir al fuego los chinchulines en brocheta mejor extenderlos sobre el fierro que era del hogar. Cuando estaban a mitad de su cocción cortarles en tramos y servir. Todo esto con la brasa bien caliente.
Riñones, morcillas y chorizos resultaron ser lo más simple, lo más sencillo. Los primeros también fueron previamente curados y como es la regla general, a todos tratarlos vuelta y vuelta, ofreciéndole a cada cara el tiempo necesario para que se encariñe con las brasas.

EL REMATE

Vino o cerveza. Democráticamente se prefirió por la cebada en porrón para hacerle el aguante a la carne. Nada artesanal, más bien la colaboración de uno de los invitados. Pero el chico de la picada, otro de los comensales, también sumo el amargo alcohol serrano y su fiel compañera yankee de la que ya todos sabemos.
Una amiga sumó una ensalada con la gracia de su cocina natal, un aderezo peruano cruza de lima y especias andinas. Nosotros unas papas fritas de bastón. Había guarnición para todos y todas.
Echamos panza, nos reclinamos, algún que otro pasó el pancito por el plato y no faltaron escarbadientes o buen provechos. La verdad, salió bien de culo. 
Cortesía de una pareja amiga, hubo helado y champagne para despedir el año. Pero no acabó sino hasta las 5 o 6 de la madrugada que el vicio de las cartas nos cautivo. Solo Morfeo venía a tocar timbre y llevarse uno por uno a los invitados. La celebración fue memorable, un éxito en verdad.

Recetas


LOCRO ENCUARENTENADO



¿Siempre para 9 de Julio ha hecho frío? ¿Siempre comemos locro en fechas patrias? Si me preguntan a mi, es evidente la correlación entre ambas. No un capricho ni tampoco la generosidad del mercado de abaratar en estos días la materia prima de tan deliciosos platos. ¡Dije platos! Si por supuesto, porque está quienes hacen el locro y quienes le reemplazan por carbonadas, guisos de lenteja o un buen puchero. Pero para todos ellos, en otro 9 de Julio le haremos su merecida dedicatoria. Hoy el foco está en el plato insignia de bodegones, que paso de ser el rejunte de sobras a una plato criollo gourmet.
Pero por suerte, la sencillez prevalece y hoy (bueno, en estos tiempos mejor porque el escenario de la pandemia no lo permitiese), se vende en bandejita casi en todas esquinas, para que a nadie le falte tan abrigador guisado.

Ingredientes 🌽🍅🍖🍠🍲🍷🐷🐮 (p/4 personas)

- 1/4 kg de roast beef y/o paleta;
- 1/4 kg de calabaza, sugiero anco;
- 2 batata chica, una estilo zanahoria y la otra la clásica;
- 100 gr. de maíz blanco (o en reemplazo garbanzos);
- 100 gr. de porotos payares;
- 100 gr. de porotos colorados;
- 100 gr. de porotos negros;
- 1/4 kg de pechito con manta;
- 1 chorizo colorado;
- 1 puerro;
- 1 cebolla de verdeo;
- 1/2 ají rojo;
-1/2 ají verde;
- 1 cebolla blanca;
- 2 cucharadas de aceite de girasol, mezcla u oliva;
- 1 cucharada de manteca;
- 2 dientitos de ajo;
(optativo) 1 cdita. de ají molido;
(optativo) 1 cdita. de pimentón;
(optativo) 1 cdita. de provenzal;
- pimienta negra y sal de mesa a gusto.

Les debo el mondongo y como anticipé, el maíz porque no conseguí, culpen al COVID-19. 😜

Preparación 
0. Remojar los porotos un día antes (recomendación) o, como hice yo que me olvidé: coloque una olla (una 2da olla eh) con agua, hice hervir la misma y a continuación, vertí los porotos dentro. Los dejé 2 hs. hasta que se ablandaron e hincharon.
1. Lo primero que vamos a hacer es cortar todas las verduras en brunoise (o sea, en cubitos pequeños) y por todas las verduras me refiero a la cebolla, el puerro, la c. de verdeo, el ajo y los ajíes.
2. En una olla, con aceite y manteca incorporaremos las verduras anteriormente cortadas. Revolver para que no se quemen y se doren. 
3. Cortamos la carne y el chorizo en trozos medianos. Luego vertemos dentro de la olla con su colchón de verduras. 
4. Continuamos revolviendo, ahora para que la carne se dore y tome el gusto de las verduras.
5. Salpimentamos a gusto. Añadimos los condimentos sugeridos en esta etapa.
6. Incorporamos los porotos a la preparación (los del paso 0).
7. Por separado, cortamos la calabaza y la batata en pedazos medianos. Lo integramos al resto.
8. Se suma, finalmente 2 vasos de agua si ha de ser necesario, más que nada para que se cree un jugo del guisado.
9. Dejar 2 hs. se haga la preparación, a fuego bajo e ir revolviendo de vez en cuando para que no se pegue en el fondo.
10. Servir.

Salsita picante... ¿pensaban que nos habíamos olvidado?

1 cucharada de manteca;
2 cucharadas de aceite (ídem mención para el locro);
1/2 ají verde;
1 cebolla blanca mediana;
(optativo) 1 cucharada bien colmada de ají molido;
(optativo) 1 cdita. de orégano;

1. Cortar ají y cebolla en brunoise;
2. Dorar con aceite y manteca;
3. Incorporar condimentos.

Nota de autor: para hacer el locro hay mil formas. Las que hoy les compartí es una manera reinventada fruto de no tener todos los ingredientes religiosamente reglamentarios (panceta, chorizo, patita de cerdo, mondongo, tripa gorda, maíz, etcétera). Yo no acostumbro hacer la carne hervida porque me gusta más que la misma largue su jugo y este se integre al preparado.

Espero les agrade. Por si o por no, dejen sus comentarios debajo. 

Ha, por ciento... si prestaron atención mencione que se debe cortar carne y verduras en 2 o 3 oportunidades, háganse el favor de que no sea con la misma tabla y cuchillo o por lo menos, procuren limpiarles entre un paso y otro. Es feo empezar el mes con Esterichia Coli. 

miércoles, 8 de julio de 2020

Inicio

                                     

Bienvenidos a mi nuevo blog de cocina:

Manjares del Delta

 
En este espacio, les enseñare distintos tipos de platos, para todos los gustos!!.

¿Cuál es la novedad? ¿Qué puedo ofrecer que no ofrezca la competencia? Simple, esa palabra lo explica y resume muy bien.
             

Verdad que están cansados de foros, páginas, canales y estados donde te hablan de recetas gourmet, ingredientes exóticos... en fin. 

Aquí dedicamos un espacio a anécdotas, recetas, tips e incluso un poco de saber a la cocina.😊😋